Guías del sector del vidrio
21 guías sobre el negocio de una cristalería, no sobre software: cómo se forma el precio, dónde se va el margen, qué vidrio pide cada sitio y qué falla en el taller. Escritas desde dentro del sector, que es donde llevamos desde 1976.
El precio y el margen
Cómo se forma el precio del vidrio y dónde se pierde el dinero antes de facturar.
Cómo se calcula el precio de un vidrio a medida
Largo por ancho por tarifa es la cuenta que hace el cliente, y casi nunca es la que sale en la factura. Entre medias están el metro cuadrado mínimo, el redondeo, las manufacturas y la merma. Te contamos cómo se calcula de verdad.
Saber si ganas dinero en cada trabajo, no solo a fin de año
Casi todas las cristalerías saben lo que facturaron el año pasado. Muy pocas saben qué trabajos les dieron dinero y cuáles se lo quitaron, y esa segunda información es la que cambia decisiones.
Portes, desplazamientos y mínimo facturable: cobrar lo que cuesta llegar
El metro cuadrado mínimo se entiende. Lo que casi nunca está calculado es lo otro: lo que cuesta que una furgoneta con dos personas salga del taller. Aquí hacemos esa cuenta, que suele dar un susto.
Presupuestar una obra de acristalamiento sin perder dinero
El trabajo de obra parece el bueno: cifras grandes y meses de carga. Es también donde más cristalerías se han arruinado, y casi nunca por el precio del vidrio, sino por lo que rodea al precio del vidrio.
El taller
Corte, retales, roturas y cómo saber por dónde va cada pieza.
Optimización de corte de vidrio: cuánto se ahorra de verdad
El aprovechamiento de plancha es de los pocos sitios donde una cristalería puede ganar dinero sin vender más. Te contamos qué hace un optimizador, qué mejora es realista esperar y dónde se evapora el ahorro.
Control de retales: el vidrio que ya tienes pagado
En casi todas las cristalerías hay una pared con retales apoyados que nadie sabe describir de memoria. Son metros cuadrados ya pagados, y se acaban tirando. El motivo no es el algoritmo de corte: es que ese vidrio no existe en ningún sitio más que en la pared.
La rotura del taller: el coste que no aparece en ninguna factura
Cuando se rompe una pieza en el taller no se emite ninguna factura, no la reclama nadie y nadie la apunta. Por eso es el único coste importante de una cristalería que puede crecer durante años sin que salte ninguna alarma.
Etiquetas y trazabilidad: saber qué pieza es cada pieza
En un caballete con cuarenta piezas de tres pedidos distintos, la diferencia entre un taller que va bien y uno que va con el alma en vilo es saber, sin preguntar a nadie, qué es cada una y adónde va.
Software para fabricar doble acristalamiento: qué debe controlar de verdad
Fabricar vidrio aislante no es vender cristal cortado: son composiciones, gases, intercalarios, mesas de corte y una trazabilidad que un programa genérico no entiende. Esto es lo que debe controlar tu software.
El oficio y la norma
Qué vidrio va en cada sitio, cómo se mide y quién responde cuando algo se rompe.
Tipos de vidrio y cuál poner en cada sitio
La diferencia entre templado y laminado no es cuál aguanta más: es qué pasa cuando se rompen. Y de ahí sale casi toda la decisión de qué vidrio va en cada sitio.
Tomar medidas para un cristal: los errores que se pagan dos veces
Un vidrio mal medido no se arregla: se vuelve a cortar. Se paga la plancha, la mano de obra, el porte y el plazo, y encima delante del cliente. Repasamos dónde falla la medición y qué se puede hacer para que el error no llegue al taller.
Marcado CE y declaración de prestaciones del vidrio: qué te pueden pedir
La declaración de prestaciones es el papel que te pide la dirección facultativa el día que ya has montado la obra. Te contamos qué es, cuándo te toca a ti emitirla y qué está cambiando con el reglamento europeo nuevo.
Roturas, garantías y reclamaciones en una cristalería
En el vidrio, la rotura no es un imprevisto: es parte del negocio. Lo que distingue a una cristalería que gana dinero de otra que lo pierde es cómo lleva las reclamaciones, no cuántas tiene.
Compras, entregas y programa
Proveedores, plazos, repartos y cómo elegir (o cambiar) el programa de gestión.
Comprar vidrio: proveedores, plazos y el pedido que llega tarde
El cliente no distingue entre «no lo tengo» y «no me ha llegado»: para él es la misma cosa, un plazo incumplido. Cómo organizar la compra para que eso pase lo menos posible.
Mediciones, montajes y repartos: organizar el trabajo de calle
La mitad del negocio de una cristalería ocurre fuera del taller: medir, montar y repartir. Y suele ser la mitad peor organizada, con partes de papel que vuelven a los tres días. Te contamos cómo se ordena eso.
Cuánto cuesta un programa de gestión para una cristalería
Casi nadie publica el precio, así que pedir presupuesto significa aguantar una llamada comercial antes de saber si te lo puedes permitir. Aquí van las cifras, los modelos de cobro y, sobre todo, lo que no viene en la primera oferta.
Cambiar el programa de la cristalería sin parar el taller
El miedo no es el precio: es perder el histórico, quedarse sin facturar una semana y tener al taller parado mirando. Se puede hacer sin nada de eso, pero hay que prepararlo y elegir bien la fecha.
Preguntas sobre estas guías
¿Estas guías son para vender vuestro programa?
Están escritas para que sirvan aunque no nos contrates nunca: las cuentas, los criterios y las preguntas que conviene hacer valen igual con cualquier proveedor. Cada una termina contando cómo lo resolvemos nosotros, y eso está claramente separado del resto.
¿Quién las escribe?
HU Ingenieros, que desarrolla software de gestión desde 1976 y tiene entre sus clientes más de cien empresas del vidrio. Lo que hay aquí sale de estar dentro de talleres de cristalería durante décadas, no de leer catálogos.
¿Cada cuánto se publican guías nuevas?
Sin calendario fijo: se publica cuando hay algo que contar que no esté ya dicho en otra parte. Es más fácil encontrar temas de los que parece, porque del negocio del vidrio hay muy poco escrito en español.
¿Y si lo ves funcionando?
Todo lo que se cuenta en estas guías está resuelto en Squalus, el ERP que usan más de cien empresas del vidrio. Con los precios publicados, para que no tengas que llamar para saberlos.