«Sois pocos. ¿Y si cerráis o os jubiláis?»
Es la pregunta correcta. Van dos respuestas, y la primera es la que de verdad te protege: el programa se instala en tu equipo o en tu servidor, no en una nube nuestra de la que dependas. Funciona con nosotros y funcionaría sin nosotros; no hay un interruptor que podamos apagar. La segunda es que estamos desde 1976 y hay relevo generacional: la dirección la coge Elam Uceda, socio de la casa, así que esto no es un negocio a punto de jubilarse.





