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    El programa que sabe despiezar tus ventanas

    Defines una vez el despiece de cada modelo con fórmulas sobre el ancho y el alto, y a partir de ahí el programa presupuesta cualquier medida: metros de cada perfil, vidrio, herrajes, horas, precio de venta y coste real. Y baja al taller la orden de corte con los largos ya resueltos.

    Presupuestar una ventana a mano es hacer la misma cuenta una y otra vez. Coges el catálogo de la serie, miras cuánto hay que restarle al ancho para el perfil de marco y cuánto al alto, calculas los metros de cada perfil, el hueco de vidrio, los herrajes, le echas las horas de taller y las de colocación, y aplicas tus incrementos. Media hora larga por presupuesto, y el resultado depende de quién lo haga y del día que tenga.

    El módulo de carpintería de aluminio del ERP le da la vuelta: la regla de despiece del fabricante se mete una sola vez, en el modelo, escrita como fórmula. «L-43» es el ancho total menos 43 milímetros. «H-71», el alto menos 71. «L/3-23», la tercera parte del ancho menos 23. A partir de ahí, para cualquier medida que te pidan, el programa evalúa esas fórmulas y saca solo los metros de cada perfil, las medidas de corte del vidrio, los accesorios y el precio.

    Y calcula las dos cifras a la vez: lo que vendes y lo que te cuesta. El coste se guarda desglosado en perfiles, vidrios, accesorios y herrajes, con el desperdicio de cada artículo ya sumado, y se ve en pantalla mientras haces el presupuesto. Sabes el margen del trabajo antes de darlo, no cuando llega la factura del proveedor.

    Lo que te quita tiempo hoy

    • Cada presupuesto es un rato de calculadora con el catálogo de la serie al lado, y dos personas distintas sacan dos precios distintos.
    • El mismo modelo en tres lacados obliga a rehacer el presupuesto entero, porque el precio del perfil cambia con el acabado.
    • Sube la perfilería un 6 % y toca repasar tarifas artículo por artículo, o seguir vendiendo con los precios del año pasado.
    • No se sabe el margen real de la ventana: el desperdicio del corte y las horas de taller no aparecen por ningún lado.
    • Al taller le baja un papel con las medidas de la ventana, no con los largos de corte: la cuenta se repite abajo, y ahí se corta lo que se ha calculado mal.
    • Para pedir material hay que sumar a mano cuántos metros de cada perfil y de cada acabado hacen falta entre todos los pedidos pendientes.
    • El vidrio y el aluminio no se descuentan igual, pero el presupuesto lleva un único descuento para todo.

    Cómo te ayudamos

    • Defines el despiece de cada modelo una vez, con fórmulas sobre el ancho y el alto, y vale para todas las medidas que te pidan después.
    • El acabado se elige en cada línea del presupuesto, no en el modelo: la misma ventana en blanco, en imitación madera o en anodizado, sin duplicar nada.
    • Perfiles, chapas, lamas y artículos por unidades llevan tarifa, existencia y precio de compra propios para cada acabado.
    • Precio de venta y coste real calculados a la vez, con el desperdicio de cada artículo y las horas de taller y de colocación dentro.
    • Descuento de aluminio y descuento de vidrio separados, porque en este oficio no se descuenta igual una cosa que otra.
    • La orden de corte baja al taller con los largos ya calculados, y el resumen agrupa el material por artículo y acabado: es la lista de la compra.
    • El estudio se engancha a un presupuesto, pedido o albarán normal, y el almacén se mueve por componentes: cada perfil y cada vidrio descuentan lo suyo.

    Funciones pensadas para tu sector

    Despiece por fórmulas, no por medidas fijas

    En cada modelo se guarda la regla del fabricante: L-43, H-71, L/3-23. El programa la evalúa con el alto y el ancho de cada trabajo y saca la longitud de corte de cada perfil y las dos medidas de cada hueco de vidrio. Si la fórmula no se puede calcular, no la admite: el error se ve al definir el modelo, no en el taller.

    Series, acabados y tarifas por acabado

    Tus series de perfilería y tus lacados y anodizados, como tablas propias. Los perfiles, chapas, lamas y artículos por unidades mantienen precio de venta, precio de compra y existencia PARA CADA ACABADO. Y cuando el proveedor sube un tanto por ciento, un proceso genera la tarifa nueva a partir de otra, avisando antes de pisar precios que ya existan.

    El vidrio se elige en el encargo, no en el modelo

    El modelo define el hueco; el vidrio concreto se decide en cada estudio, porque la misma ventana se sirve con luna de 4, con doble acristalamiento o con laminado. Si es un climalit, se ofrecen las sustituciones de cada elemento —primer vidrio, cámara, segundo vidrio— con su precio por metro cuadrado calculado.

    Lo que vendes y lo que te cuesta, en la misma pantalla

    Siete cifras gobiernan la valoración: incremento sobre perfiles y gomas, sobre vidrios y persianas, sobre accesorios y herrajes, y el coste de la hora de taller y de colocación con su incremento. El coste se guarda desglosado en perfiles, vidrios, accesorios y herrajes, con el desperdicio de cada ficha, y está a la vista debajo de las líneas mientras presupuestas.

    Orden de corte y resumen de material

    Al taller le baja, estudio por estudio y modelo por modelo, cada perfil con su forma de cálculo y su largo ya resuelto, cada vidrio con su alto y su ancho, los accesorios y los herrajes. En persianas, el número de lamas que caben en el hueco. Y el resumen final agrupa todo por artículo y acabado, sumando metros: eso es lo que hay que pedir al proveedor.

    Enganchado al circuito comercial de siempre

    El estudio se marca en una línea de presupuesto, pedido o albarán y esa línea recoge el importe y el coste. A partir de ahí es una línea normal a efectos de IVA, formas de pago y facturación con Verifactu, pero el almacén y las estadísticas se mueven por COMPONENTES: cada perfil, vidrio, accesorio y herraje descuenta lo suyo en su ficha.

    Capturas reales

    Así es el programa por dentro

    Pantallas reales del programa, no montajes.

    Menú principal del ERP con los módulos de gestión
    Todo el programa desde una pantalla
    Editor de presupuestos con líneas de artículos y totales calculados al momento
    Presupuestos con los totales al instante
    Pantalla Ver todo con presupuestos, pedidos, albaranes, facturas y riesgo del cliente
    La vida completa del cliente en una pantalla

    Capturas reales del programa sobre la empresa de demostración.

    Más de cien empresas usan nuestro software

    Algunas llevan con nosotros más de veinte años. Estos son algunos de sus logotipos.

    Vitralart, cliente de HU IngenierosMaviglas, cliente de HU IngenierosIntermargen, cliente de HU IngenierosIdeglass Cristalerías, cliente de HU IngenierosGarmon Cristalerías, cliente de HU IngenierosGarcía Industrias del Vidrio, cliente de HU IngenierosCristalux, cliente de HU IngenierosVetrolux, cliente de HU IngenierosAlumiglass 7 Islas, cliente de HU IngenierosAdisa, cliente de HU IngenierosRojeglass Cristalerías, cliente de HU IngenierosCristalcorcón, cliente de HU IngenierosSecrisa Vidrio, cliente de HU IngenierosPereantón Industrias del Vidrio, cliente de HU Ingenieros

    Lo que dicen nuestros clientes

    Reseñas reales de Google. Hay clientes que llevan con nosotros más de 30 años.

    5,015 reseñas en GoogleVerlas en la ficha(se abre en una pestaña nueva)
    HU Ingenieros es una empresa de total confianza. Llevo trabajando con ellos más de 25 años, y es difícil encontrar personas más profesionales y, lo más importante, con esa responsabilidad y compromiso con su trabajo, que al final es el funcionamiento de mi empresa.
    Luis GonzálezCliente desde hace más de 25 años+25 años
    Mi experiencia con esta empresa es excelente. Llevamos trabajando juntos más de 35 años; el programa es muy completo e intuitivo y, si surge cualquier problema, lo intentan solucionar en el momento. Son unos grandes profesionales.
    Clara JiménezCliente desde hace más de 35 años+35 años
    Estoy muy contenta con el programa, sobre todo con el de contabilidad. Siempre contestan y te intentan solucionar el problema. Llevo trabajando con ellos los 20 años que llevo en mi empresa, y muy bien.
    Leonor GonzálezSoftware de contabilidad · 20 años20 años

    Tu solución recomendada

    El ERP del sector de la medida, desde 99 €/mes. La carpintería de aluminio es un módulo propio que se añade encima: pídenos precio con tu caso.

    Cuéntanos cómo trabajáis

    Nos dices qué hacéis hoy y te llamamos para verlo con vuestro caso delante. Sin comerciales de por medio: te atiende quien programa.

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    Con uno de los dos nos basta para contestarte.

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    Te contacta quien conoce el software, sin una cadena de comerciales por medio.

    Cómo se presupuesta una ventana cuando el programa conoce la serie

    El trabajo de verdad se hace una sola vez, y no delante del cliente: se hace el día que das de alta el modelo. Un modelo es un tipo de ventana dentro de una serie —la corredera de dos hojas de la GV-909, la practicable de la S-2300— y se le definen tres cosas: los perfiles y gomas que lleva, los huecos de vidrio y los accesorios.

    De cada perfil no se guarda una medida, se guarda la regla. Si el marco se corta al ancho total menos 43 milímetros, ahí va «L-43». Si la hoja se corta al alto menos 71, «H-71». Si el travesaño es la tercera parte del ancho menos 23, «L/3-23». La misma sintaxis vale para los huecos de vidrio, que llevan dos fórmulas, una para el alto y otra para el ancho. El programa comprueba la fórmula al teclearla: si no se puede calcular, no la admite, así que el fallo aparece cuando estás dando de alta el modelo y no cuando la sierra ya ha cortado.

    A partir de ahí, presupuestar es teclear medidas. Una línea por cada ventana distinta del trabajo: serie, modelo, acabado, cantidad, alto y ancho, y las horas de taller y de colocación. El programa recorre el despiece, evalúa cada fórmula con esas medidas y saca los metros de cada perfil, las medidas de corte de cada vidrio y las unidades de cada accesorio. Y si en ese trabajo hay algo que no es una ventana —un cerco suelto, una mano de obra—, entra como línea de artículo suelto en el mismo estudio.

    Las persianas tienen su propia cuenta: la ficha de la lama lleva la separación entre lamas en milímetros, así que el programa calcula cuántas caben en el alto del hueco, multiplica por el ancho y trata el conjunto como metros lineales de lama. Eso es lo que sale luego en la orden de corte: el número de lamas y el ancho total.

    El precio de venta y el coste real se calculan a la vez

    La forma de valorar el trabajo está en una sola pantalla, con siete datos: cuánto se incrementa el precio de los perfiles y gomas, cuánto el de los vidrios, chapas y persianas, cuánto el de los accesorios, la tornillería y los herrajes, y el coste de la hora de taller y de la hora de colocación, cada una con su porcentaje para obtener el precio de venta. La pantalla enseña, ya calculado, a cuánto sale la hora que vas a cobrar.

    La regla es la misma para todo: cada perfil, vidrio, accesorio o herraje tiene su precio de venta en la tarifa; el importe son los metros o las unidades que hagan falta por ese precio; encima se aplican los porcentajes fijos; y al final se suman las horas de taller y de colocación. El módulo trabaja siempre contra su propia tarifa de carpintería, no contra la tarifa comercial del cliente, aunque los múltiplos y márgenes de esa tarifa siguen actuando.

    El coste va por otro camino, y ahí está lo que no suele estar en una hoja de cálculo. Para el coste no se usa el precio de venta rebajado: se usa el precio de compra de ese artículo EN ESE ACABADO, y encima se le suma el porcentaje de incremento en consumos de la ficha, que es el desperdicio del corte. Las horas se cuentan a su coste, sin incrementar. Y el resultado se guarda en cinco cifras separadas: perfiles, vidrios, accesorios, herrajes y total.

    Esas cinco cifras están en pantalla, debajo de las líneas, mientras montas el presupuesto. Es la diferencia entre saber el margen del trabajo antes de darlo y enterarte cuando llega la factura de la perfilería. Y si quieres el detalle, el estudio saca la relación componente a componente —metros, precio unitario, cantidad e importe— con las horas al final y los tres totales: aluminio, vidrio y coste. Eso sí, se calcula con los precios de hoy: si el presupuesto es de hace meses y quieres actualizarlo, hay que pedirlo expresamente, que es justo lo que evita que un precio dado cambie solo.

    Del presupuesto a la orden de corte

    El estudio no es un documento comercial: es el cálculo que hay detrás de una línea. Se marca la línea de un presupuesto, un pedido o un albarán como carpintería de aluminio, se monta el estudio y, al volver, la línea queda rellena con el importe total, el coste calculado y su denominación. Los descuentos de esa línea se dejan a cero porque los dos descuentos —el del aluminio y el del vidrio— ya están dentro del estudio.

    Desde ahí funciona como cualquier otra línea para totales, IVA, formas de pago y facturación. Con dos detalles que importan en el día a día: la tecla de recalcular precios del documento no toca las líneas de carpintería, porque tienen su estudio aparte y su propio recálculo —y el programa cuenta al final cuántas ha dejado sin tocar por eso—, y un estudio solo puede estar vinculado a un documento, así que no se puede colar el mismo cálculo en dos trabajos.

    Al imprimir el presupuesto, el cliente no ve «Carpintería de aluminio, 1 ud». Ve el desglose: cada ventana con su cantidad, sus medidas y su importe, la serie, el modelo, el acabado, los vidrios con sus sustituciones si son dobles, los herrajes y las observaciones. Y el croquis de cada ventana, si lo tienes activado.

    Lo que baja al taller es otra cosa distinta y es la que ahorra los errores: la orden de corte, con los largos ya calculados perfil a perfil y las medidas de cada vidrio, agrupadas por estudio y por modelo. Detrás va el resumen, que agrupa todo el material por tipo de componente y, dentro, por artículo y acabado, sumando cantidades y metros. Eso es la lista de la compra: cuántos metros del perfil tal, en el lacado cual, hacen falta para todo lo que hay pendiente de fabricar.

    Qué necesitas tener a mano para arrancar

    Las series que trabajas y sus lacados y anodizados, que son dos tablas sencillas: nombre y poco más. Los perfiles, gomas, chapas, lamas y herrajes como artículos, con su referencia —que es la que sale en la orden de corte—, su porcentaje de desperdicio y, en las lamas, la separación entre lamas en milímetros.

    Después, las tarifas por acabado: el precio de venta y el de compra de cada perfil en cada lacado. Es la parte más laboriosa del alta, y para eso está el proceso que genera una tarifa completa a partir de otra aplicando un porcentaje, en vez de teclearlas de una en una.

    Y por último los modelos con su despiece, que es donde de verdad se nota si el programa entiende tu serie. Nuestra recomendación es empezar por los tres o cuatro modelos que más vendes, comprobar el resultado contra un presupuesto que ya hayas hecho a mano, y seguir desde ahí. Si nos cuentas con qué series trabajas, lo vemos contigo antes de que compres nada.

    Preguntas frecuentes

    ¿Tengo que meter el catálogo entero de mi proveedor de perfilería?

    Solo los modelos que vendes de verdad, y una sola vez. Un modelo es un tipo de ventana dentro de una serie: corredera de dos hojas, practicable con persiana, fijo. Se le definen los perfiles y gomas con su fórmula, los huecos de vidrio con la suya y los accesorios que lleva. Y un modelo se duplica entero sobre otro código, que es lo normal cuando ya tienes la corredera de dos hojas y quieres la de tres: se copia y se retocan las fórmulas.

    ¿Qué pasa cuando sube el precio del aluminio?

    Hay un proceso para eso: genera la tarifa de un acabado a partir de otro ya tarifado, con el mismo precio o subido o bajado en un porcentaje, para el margen de artículos que le digas. Si el origen y el destino son el mismo acabado, lo que hace es subir o bajar esa tarifa. Avisa antes de sobrescribir precios que ya existan y te deja decidir en cada caso. Es también lo que se usa para arrancar un lacado nuevo sin teclear precios uno a uno.

    ¿Puedo presupuestar la misma ventana en varios acabados?

    Sí, y sin duplicar el modelo. El acabado no se define en el modelo, sino en cada línea del estudio. El mismo modelo se presupuesta en blanco, en RAL o en imitación madera, y el programa toma para cada uno su precio de venta y su precio de compra, porque los perfiles llevan tarifa y coste propios por acabado.

    ¿Me dice lo que gano en cada ventana?

    Sí, y desglosado. El coste se guarda en cinco cifras —perfiles, vidrios, accesorios, herrajes y total— y se ve en pantalla debajo de las líneas mientras montas el presupuesto. En el coste va el porcentaje de desperdicio de cada artículo y el precio de la hora de taller y de colocación sin incrementar, así que es el coste de verdad, no una estimación.

    ¿Qué le baja al taller?

    La orden de corte, con las medidas ya resueltas: cada perfil con su cantidad, su forma de cálculo y el largo calculado; cada vidrio con su alto y su ancho; los accesorios y los herrajes. En centímetros o milímetros, según lo tengas configurado. Puedes sacar solo la orden, solo el resumen de material o las dos cosas, filtrando por estudios, fechas y cliente.

    ¿El vidrio va aparte del aluminio?

    En el cálculo sí, y a propósito. El estudio guarda separado el importe del aluminio con sus herrajes y sus horas, y el importe del vidrio, y la cabecera lleva dos descuentos distintos: uno para el aluminio y otro para el vidrio. Si además suministras el vidrio, es el mismo programa que usan más de cien cristalerías: los dobles acristalamientos, las composiciones y sus sustituciones ya están dentro.

    ¿El módulo va incluido en el ERP?

    No: la carpintería de aluminio es un módulo con licencia propia dentro del programa de cristalerías. Se contrata aparte del ERP, que cuesta desde 99 €/mes. Cuéntanos qué series trabajas y te pasamos el precio con tu caso concreto.

    ¿Cumple con Verifactu?

    Sí, de serie, porque la facturación es la del ERP: cada factura genera su registro verificable con huella encadenada y su QR tributario. Las líneas de carpintería facturan como cualquier otra línea del documento.