Cómo se presupuesta una ventana cuando el programa conoce la serie
El trabajo de verdad está hecho antes de que llegue el cliente: está en el catálogo. Cada modelo de cada serie trae su despiece escrito como reglas sobre el ancho, el alto, las hojas y el área. Un perfil se corta al ancho menos 43 milímetros, otro al alto menos 71, el de cada hoja a la tercera parte del ancho menos 23; y donde hace falta, con redondeos, mínimos, máximos o tablas.
Presupuestar es configurar la ventana. Eliges serie, modelo y acabado, tecleas el hueco medido en obra y la medida de fabricación, y el configurador dibuja el alzado con sus cotas. Con esas medidas, el programa aplica las reglas del modelo y saca el largo de cada perfil y el vidrio.
El precio sale de la tarifa por acabado: el suplemento del lacado o del anodizado lo paga el artículo que lo lleva. Encima se aplica tu política comercial, con los descuentos uno detrás de otro (un 10 % y un 5 % dan un 14,5 %), y si una línea lleva un descuento propio, lleva también su motivo.
El presupuesto sale en PDF, con cada ventana y su alzado. Y cada revisión emitida se queda como está: si mañana cambia la tarifa, lo que le diste al cliente no se mueve. Para actualizarlo se emite una revisión nueva.

























