La web de una inmobiliaria: para qué sirve de verdad
Casi todas las webs de agencia intentan ser un portal pequeñito y pierden, porque compiten con quien gasta millones en publicidad. Su función es otra, y esa sí la ganan.
«Necesito una web para vender pisos». Es lo que pide casi toda agencia, y es una expectativa que lleva a la decepción, porque quien busca piso empieza en un portal, no en la web de una agencia concreta.
Eso no significa que la web no sirva. Significa que sirve para otra cosa, y que cuando se entiende para qué, se hace mejor y se mantiene actualizada, que es donde fallan casi todas.
Para qué sirve de verdad
La web de una agencia trabaja en tres momentos concretos, y ninguno es «alguien buscando piso en Google»:
- Cuando alguien va a CONFIAR en ti. El propietario que se plantea darte su piso en exclusiva te busca antes. Y lo que encuentre —o no encuentre— decide si te llama. Este es el visitante más valioso y casi nadie diseña la web para él.
- Cuando alguien te ha conocido por otro sitio: un cartel, una recomendación, el propio portal. Va a comprobar quién eres.
- Cuando quieres enseñar algo concreto: mandas un enlace de una vivienda por WhatsApp y quieres que se vea bien y sin anuncios de la competencia alrededor, que es justo lo que pasa en un portal.
Ese tercer punto es el más práctico y el más olvidado. En un portal, tu piso comparte pantalla con los de tus competidores. En tu web, no. Para el trabajo comercial del día a día, esa diferencia vale dinero.
Lo que hace que un propietario te elija
Si el visitante importante es el que va a darte un inmueble, la web debería enseñarle esto, y casi ninguna lo hace:
- Quién sois, con nombres y caras. En un negocio de confianza, una web sin personas da mala espina.
- Qué hacéis exactamente por ese propietario: valoración, fotos, publicación, visitas filtradas, papeleo. Contado como servicio, no como eslogan.
- Prueba de que vendéis: operaciones cerradas en su zona, aunque sea sin datos concretos, y opiniones reales de clientes.
- Cómo cobráis. No hace falta poner el porcentaje si no queréis, pero sí explicar el modelo. La opacidad total aquí espanta.
- Una forma fácil de dar el primer paso que no comprometa: pedir una valoración, no «contactar».
Por qué la web se queda desactualizada
Este es el problema real de las webs inmobiliarias, y no es de diseño: es de proceso. Si publicar un inmueble en la web significa volver a escribir la ficha en otro sitio y subir otra vez las fotos, no se hace. Se hace las primeras semanas y luego no.
El resultado se ve en cualquier sector: webs que enseñan pisos vendidos hace meses y esconden los que acaban de entrar. Y el visitante lo nota enseguida, porque llama por uno y le dicen que ya no está. Esa llamada hace más daño que no tener web.
La única solución que aguanta es que la web se alimente de la misma cartera que usa la agencia para trabajar. Publicar tiene que ser marcar una casilla en la ficha del inmueble, no una tarea aparte.
Lo mínimo que hay que cumplir
Aparte de lo comercial, hay cosas que no son opcionales:
- Que se vea bien en móvil. La mayoría de las visitas llegan desde el teléfono, y una ficha de inmueble que obliga a hacer zoom se abandona.
- Que cargue rápido, sobre todo con fotos. Una galería de veinte imágenes sin optimizar es la forma más segura de perder al visitante antes de que vea nada.
- Las páginas legales en regla: aviso legal, privacidad y cookies, con el tratamiento de datos bien explicado. Aquí se manejan datos de personas que buscan vivienda y eso tiene sus obligaciones.
- Un formulario que pida lo justo. Cada campo de más es gente que no lo rellena.
Lo que no merece la pena
Cosas que se piden mucho y rara vez aportan:
- El buscador con veinte filtros. Si tienes cuarenta inmuebles, con zona, tipo y precio sobra. Los filtros complejos son de portales con miles de anuncios.
- Los mapas con todos los inmuebles marcados. Quedan bien en la demostración y casi nadie los usa para decidir.
- El chat automático que salta a los tres segundos. En este sector molesta más de lo que ayuda: el visitante viene a mirar, no a que le aborden.
- Los tours virtuales en todos los pisos. En los buenos, sí; en todos, es un coste que no se recupera.
Cómo lo hacemos
Hacemos webs desde 850 €, sin plantillas de catálogo, pensadas para que las encuentre Google y para que el propietario que te está mirando decida llamarte.
Y si además tienes o quieres nuestro sistema de gestión inmobiliaria, la web se alimenta de la misma cartera: el inmueble se publica desde su ficha, con sus fotos y su estado, así que deja de existir la tarea de «actualizar la web». Que es la tarea que nunca se hace.
Si ya tienes web y lo que falla es justo eso, cuéntanoslo: a veces no hay que rehacerla entera, solo conectarla.
Preguntas frecuentes
¿La web de mi inmobiliaria compite con los portales?
No, y no debería intentarlo: quien busca piso empieza en un portal, que gasta millones en publicidad. Tu web trabaja en otros tres momentos: cuando un propietario va a decidir si te confía su inmueble, cuando alguien que te conoció por otro sitio comprueba quién eres, y cuando mandas un enlace de una vivienda concreta y quieres que se vea sin la competencia alrededor.
¿Por qué la web de una agencia acaba desactualizada?
Porque publicar significa volver a escribir la ficha y subir otra vez las fotos en otro sitio. Eso se hace las primeras semanas y después no. La única solución que aguanta es que la web se alimente de la misma cartera con la que trabaja la agencia: publicar debe ser marcar una casilla en la ficha, no una tarea aparte.
¿Qué tiene que ver un propietario en la web para elegirme?
Quién sois, con nombres y caras (en un negocio de confianza, una web sin personas da mala espina), qué hacéis exactamente por él contado como servicio, prueba de que vendéis en su zona, cómo cobráis —al menos el modelo— y una forma fácil de dar el primer paso, como pedir una valoración en vez de un genérico «contactar».
¿Merece la pena un buscador con muchos filtros?
Con cuarenta inmuebles, no: con zona, tipo y precio sobra. Los buscadores de veinte filtros son de portales con miles de anuncios. Lo mismo pasa con los mapas de todos los inmuebles y los tours virtuales en todas las viviendas: quedan bien en la demostración y rara vez se recuperan.
¿Hablamos de tu proyecto?
Te atiende directamente quien desarrolla el software. Sin compromiso y con respuesta en 24 h.
Gratis y sin registro
Seis plantillas en Excel para no empezar de cero
Factura, presupuesto, control horario, albarán, gastos con kilometraje e inventario. Con las fórmulas ya puestas y descarga directa, sin dejar el correo.
Descargar las plantillasPara seguir leyendo
La cartera que vive en la cabeza del comercial
Entra un piso que le encaja a tres clientes de tu cartera. Se llama a uno, con suerte. Los otros dos no se enteran, y esa venta no aparece como perdida en ningún sitio porque nunca llegó a existir.
LeerQué debe tener un CRM inmobiliario (y qué te van a vender que no necesitas)
Casi todos los programas del sector enseñan lo mismo en la demostración: fichas bonitas y un panel con gráficos. La diferencia entre uno que se usa y uno que se abandona a los tres meses está en otro sitio.
LeerDigitalizar una cristalería pequeña: por dónde empezar de verdad
En una cristalería de cinco personas no hace falta digitalizarlo todo, y desde luego no a la vez. Hay un orden que funciona y otro que hace que a los tres meses se vuelva al cuaderno.
Leer